A sangre fría, de Truman Capote

a sangre fría

A sangre fría es mi novela negra preferida. ¿Por qué? Porque es una novela en donde (y muy al estilo de Gabriel García Márquez en Crónica de una muerte anunciada) conoces el final desde el principio y, aún así, te engancha de manera irremediable.

Los hechos que inspiraron el libro

La novela está basada en unos sucesos reales que el autor cuenta tras un arduo trabajo de investigación. Los Clutter, una acomodada, pero sencilla familia de un pueblo de Kansas, son asesinados una noche de noviembre sin motivo aparente.

Como te decía, tiene mucho mérito que una novela enganche a pesar de que conozcas de antemano su final (que nos es desvelado en las primeras páginas del libro), y ello se debe a la maestría con la que se nos cuentan los hechos. Es el autor el que nos hace meternos en la piel de víctima y verdugo.

A medida que avanzamos nos importa muy poco la última página (que creemos conocer) y tan solo queramos recorrer el camino desde que esta familia fue asesinada hasta que los culpables pagaron por ello en la horca.

Las víctimas

Herbert Clutter

Era el cabeza de familia. Un hombre trabajador, recto, honrado y comprensivo con toda su familia. Implicado en numerosas causas sociales, con varios cargos públicos de diversas asociaciones en su haber. El señor Clutter era ese vecino amable al que siempre podías pedir consejo

Ninguna cosa importante se obtiene con facilidad.

A sangre fría, de Truman Capote

Bonnie Clutter

La señora Clutter era una de esas mujeres de salud frágil y, sobre todo, pobre de espíritu, que luchaba contra una tristeza innata difícil de solucionar en aquellos tiempos en los que, seguramente, poco se sabía de las dolencias del alma.

Nancy Clutter

La clase de hija que todo padre desearía tener. Ante las ausencias de su madre, asumía más de lo que se le hubiera podido pedir a sus dieciséis años. Todo lo hacía con un carácter alegre y con un ojo en el presente y otro en su futuro.

Nancy Clutter siempre tiene prisa, pero siempre tiene tiempo. Y ésta es la definición de una verdadera señora.

A sangre fría, de Truman Capote

Kenyon Clutter

Un niño introvertido, pero trabajador, mañoso y responsable que estaba destinado a ser el reflejo del bueno de su padre.

El investigador principal

Entre todos los investigadores, el peso recae, sin duda, en Alvin Dewey, un hombre con una gran responsabilidad a sus espaldas. Al principio no sabe por dónde tirar, pero nunca se rinde en su empeño de encontrar a los culpables.

En este sentido, me ha gustado la forma en la que se ha mostrado la investigación llevada a cabo, enseñando en todo momento la parte lenta de las pesquisas en sucesos como este.

Cuando hay en juego asesinatos, no se pueden tener muchas consideraciones con el dolor personal. Ni con la intimidad. Ni con los sentimientos personales. Hay que hacer preguntas. Y algunas hieren profundamente.

A sangre fría, de Truman Capote

Los asesinos

Dick Hickock

Dick podría haberlo tenido todo. Aunque en su infancia pasó algunas necesidades, su familia siempre se esforzó por darle lo mejor. Fue un gran estudiante que no tuvo la oportunidad de realizar estudios superiores, pero que destacó en cuanta disciplina física se le puso por delante.

En varias ocasiones se pone sobre la mesa si un golpe en la cabeza (que le ocasionó un accidente de moto) había sido la causa de un cambio de carácter y personalidad y de que, finalmente, hiciera lo que hizo.

Después de leer A sangre fría no queda muy claro si apretó el gatillo o si su presencia se redujo a la simple colaboración. En ambos casos, para mí es culpable a pesar de que él clamase su inocencia.

Es fácil no hacer caso de la lluvia si se posee un impermeable.

A sangre fría, de Truman Capote

Perry Smith

En contraposición con Hickock, Perry Smith no tuvo ninguna oportunidad en la vida. Frustado por la imposibilidad de poder desarrollar su inteligencia y de adquirir cultura, rezuma rencor contra el mundo por los cuatro costados.

Andy era lo único que en este mundo Perry había querido ser: educado. Y Perry no podía perdonarle eso.

A sangre fría, de Truman Capote

¿El asesino nace o se hace? Estos personajes tan contrapuestos muestran que la respuesta a esta pregunta es muy compleja.

El dilema moral

Y cuando ya pensaba que todas las emociones posibles habían terminado he tenido que sopesar el dilema moral acerca de la pena de muerte y de la filosofía del «ojo por ojo». El crimen fue horrendo, no solo por los asesinatos en sí, sino porque fue totalmente injustificado.

Mataron por matar, y eso es algo que todo el que conoció a los Clutter no pudieron perdonar. Aún así, no todo el mundo estaba de acuerdo con la pena capital y esto es algo que se refleja en el libro.

Pero casi siempre los Tribunales, para evitar futuros recursos de apelación basados en demandas por representación incompetente, designan hombres de primera categoría que se encargan de la defensa con loable energía.

A sangre fría, de Truman Capote

El final

El final es inesperado, no porque no lo conozcas, sino por la forma en la que el autor lo representa. Un elemento más de este engranaje que hace que esta historia valga tanto la pena.

Un género rompedor

Capote bautizó A sangre fría como un «non fiction novel»; es decir, una «novela de no ficción». Aunque reconozco que el libro fue rompedor en su momento y que abrió un nuevo camino, tengo que discrepar.

Está claro que la novela es realista por toda la investigación que hay detrás. Sus numerosas entrevistas con amigos y vecinos de las víctimas, así como con los propios asesinos, han dado verosimilitud a la historia.

Pero hay detalles que considero que eran imposibles de averiguar para el autor. Es por eso que creo que la novela sí tiene una parte de ficción y por lo que sigue estando encuadrada, al menos para mí, dentro del género de la novela negra sin más. Podríamos denominarla, para ser más precisos, como una novela negra basada en hechos reales. Aunque ya sabes, lo de los subgéneros de la novela negra es un mundo.

Y si te gustan los libros sobre crímenes reales…

No te pierdas este artículo de Excentrya: 8 libros sobre crímenes reales que tienes que leer si eres amante de la novela negra.

La película

El libro me gustó tanto que no pude evitar ver la película Truman Capote (2005) en cuanto lo terminé de leer. En ella, un grandioso Philip Seymour Hoffman da vida al autor de la novela y muestra su implicación con la historia.

En resumen, A sangre fría» es una novela que nos hará hervir los nervios a medida que caminemos por sus páginas y que recomiendo a todo buen lector de novela negra. Ningún otro ha conseguido desbancarlo como mi libro preferido, por algo será…


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