Cómo maquetar una novela: lo que nunca te han contado

maquetar una novela

Desde hace unas semanas, y con motivo del lanzamiento de mi segunda novela, estoy hablando de los pasos que sigo desde que la historia se escribe hasta que sale publicada. Te he enseñado la portada y he explicado cómo es el proceso de corrección. Pero hoy quiero contarte en qué consiste exactamente eso de maquetar una novela.

La maquetación es invisible

No me cansaré de decir que la maquetación es aquello que solo se nota si está mal hecho. Si tú ves un libro que está perfectamente maquetado, no notarás que está maquetado, sobre todo si no sabes qué es ni cómo se hace. Pero si ves algo que está mal maquetado, entonces lo sabrás.

Errores de maquetación frecuentes

Entre los errores de maquetación más frecuentes que podemos encontrar y que nos dan mucho en la vista tenemos los siguientes:

  • Alguna palabra que se corta donde no debería, formando, por ejemplo, una palabra malsonante.
  • Varias líneas que terminan o empiezan con la misma palabra o letra.
  • Interlineado excesivo o demasiado pequeño.
  • No existe sangría de primera línea o que la tengan todos los párrafos, incluso los comienzos de capítulo y cambios de escena.
  • Cuando abres el libro y ves la página izquierda y derecha a la vez, las líneas de ambas no están al mismo nivel.
  • Terminación de frase con un guion, cuando este siempre debería ir pegado a la palabra que acota.
  • Líneas viudas (las que quedan solas al principio de una página) y huérfanas (las que quedan solas al final).
  • La altura de los títulos no es siempre la misma en cada capítulo.
  • El capítulo no empieza en la página de la derecha.

Te recomiendo mucho el artículo de mi correctora, Esther Magar, donde explica cómo corregir las galeradas y nos habla de los elementos básicos a revisar. Y deberíamos interiorizar el contenido de este artículo por el siguiente motivo.

¿Debe el escritor saber cómo maquetar una novela?

Es cierto que el escritor no debe controlarlo todo ni hacerlo todo él mismo, bien porque a veces es imposible, porque no tiene tiempo o bien porque no se le da bien. Pero eso no quiere decir que no deba tener unas bases, y así como la ortografía, por ejemplo, es la herramienta básica de nuestro trabajo como escritores y debemos conocerla en profundidad (aunque luego contratemos a un corrector que revise nuestro texto en profundidad para que quede todo perfecto); con la maquetación ocurre lo mismo.

Será el maquetador el que nos oriente, el que logre que todo quede perfecto, pero eso no quiere decir que el escritor no deba tener unos conocimientos básicos sobre el tema, porque luego, revisando la maquetación puede colarse algún error que haya que solventar.

¿En qué consiste realmente la maquetación y qué debe hacer el autor?

Maquetar una novela es mucho más que dejar el texto dentro de los márgenes de la página. Cuando escribes una novela de ficción que no tiene más que texto el proceso es más sencillo que si quieres una maquetación que incluya imágenes, o que tenga logotipos o filigranas en las páginas (por ejemplo, en los números de página).

Antes de empezar

Un buen maquetador nos orientará para ayudarnos a conseguir nuestro libro con el acabado que queremos. Para ello deberemos tomar las siguientes decisiones:

  • Tipo de letra.
  • Tamaño de la fuente y del interlineado.
  • Color: negro sobre fondo blanco (o papel crema, que es el que he elegido yo).

Si quieres profundizar un poco más, no dudes en leer el artículo de Mariana Eguaras donde ofrece una lista exahustiva sobre todo lo que debemos tener en cuenta a la hora de elegir la tipografía para nuestro libro.

El tamaño sí importa.

Maquetar una novela no consiste en abrir nuestro texto en un programa determinado y darle unas reglas que aplicar. Maquetar una novela se hace párrafo a párrafo y página a página. Y lleva su tiempo. Por eso otra de las cosas que debemos elegir sí o sí antes de empezar a maquetar es el tamaño del libro, ya que cada maquetación es para un tamaño concreto y, si decides cambiar las medidas, habrá que rehacer todo de nuevo.

Las medidas más comunes en Amazon son el 5×8 (13,97cm x 21,59cm) y el 6×9 (15,24cm x 22,86cm). Yo he revisado mi estantería y, tanto en los libros autopublicados como en los de editoriales, me he encontrado tamaños para todos los gustos. Lo importante es que el autor se sienta cómodo con el resultado final y que sea algo coherente.

Por ejemplo: si tienes un libro corto (de unas 150 páginas o menos, como es el caso de la segunda edición de Detrás de la pistola) lo lógico es que lo hagas en un tamaño de 5×8 para que no te quede demasiado delgado. En el resto de los casos, el 6×9 es una buena opción. Por ejemplo, La madre de todas las ciencias se ha quedado en unas 185 páginas y este tamaño le ha ido perfecto.. Pero si has escrito una historia casi interminable, quizá deberías explorar otros tamaños.

Conocer bien las partes del libro

Pongámonos en el caso de un libro como mi segunda novela. En primer lugar, deberíamos revisar que tenemos todo lo que necesitamos:

  • Página de cortesía: una página en blanco por delante y por detrás, perfecta para que el autor pueda firmar la dedicatoria de su libro. CORRECCIÓN: Que me dice mi maquetadora que la dedicatoria suele ir en la portadilla. Pero con el título grande que tengo y las dedicatorias kilométricas que suelo hacer, no sé yo si me llegará a nada jaja.
  • Portadilla: aparece solo el nombre del autor y el título de la novela. Algo que me enseñó mi maquetadora es que poner estos datos en el mismo formato y tipografía que la portada es algo muy original y, la verdad, me encantó.
  • Portada interior: la misma que la exterior, pero en blanco y negro. Yo no la tengo, a mí no me gusta repetirla.
  • Página de créditos y derechos: suele ir detrás de la portadilla y en ella se incluyen los derechos del texto, corrección, maquetación y portada así como las advertencias legales sobre la reproducción no autorizada.
  • Nota de la autora: si la hay, irá en la siguiente página de la derecha, y la parte de atrás quedará en blanco.
  • Cita de un escritor: mismo formato que la nota de la autora, pero va después de esta.

Las revisiones serán tropecientas, o no serán

A continuación, deberemos cerciorarnos, una vez más, lo siguiente:

  • Los capítulos están bien numerados.
  • Todos los capítulos empiezan en la página de la derecha.
  • Si el capítulo anterior termina en la página de la derecha, la siguiente página (la de la izquierda) irá en blanco y no estará numerada.
  • Los títulos de los capítulos estarán a la misma altura.

Todo esto puede parecer un coñazo, pero lo agradecerás, porque si el día que tengas tu novela definitiva entre las manos te encuentras con alguno de estos errores te echarás las manos a la cabeza.

¿En qué se diferencian la maquetación en papel de la digital?

La mayor parte de las cosas son comunes, pero es cierto que la maquetación digital es más sencilla porque hay cosas que, inevitablemente, se escaparán de las manos. Me explico. Cada libro electrónico es de un tamaño diferente y cada lector puede ajustar la letra al tamaño que necesite, por lo tanto, en esa versión las líneas viudas y huérfanas son imposibles de controlar.

Tampoco harán falta páginas de cortesía, y los ríos en los párrafos darán igual porque también dependen del ajuste que haga el ebook de la letra.

No obstante, hay algo muy importante de la versión digital: los metadatos deben estar correctos, ya que es algo que el lector podrá ver en su libro electrónico.

¿Cómo fue la maquetación de La madre de todas las ciencias?

Tuve la suerte de contar con Adella Brac en este proceso. Adella es escritora de fantasía juvenil. Realiza informes de lectura, consultoría editorial y tiene una comunidad donde ayuda a los escritores con retos, ideas, consejos, formación y ayuda de todo tipo. Últimamente puedes verla en su canal de Twitch, donde todos los miércoles a las 19:00 hace un beteo en directo de una novela, ayudándonos a mejorar como escritores a través del aprendizaje sobre lo que está mal, pero también sobre lo que está bien.

Adella me ayudó a elegir lo mejor para mi novela, me orientó en todo el proceso y, lo más importante, me dio la calma que necesitaba en los momentos en los que todo esto de la maquetación, algo a lo que no estaba acostumbrada, me desesperada.

Además, Adella es mi amiga, y por eso tuve la suerte de poder ver en directo cómo maquetaba mi novela. Y descubrí que es un trabajo muy bonito, pero muy tedioso. El maquetador revisa la novela párrafo a párrafo y página a página. Como te decía antes, no se trata de abrir el texto con un programa y establecer unas reglas. Creo que la mejor manera de definirla sería así: La maquetación es el arte de arreglar cada excepción usando tu magia. Porque sí, la pericia del maquetador es el 99% de la fórmula del éxito.

Adella Brac hizo la maquetación en papel, la digital para Amazon, y la digital para mí, para poder tener un libro que enviar, por ejemplo, para promociones o sorteos.

¿La maquetación quedará siempre perfecta?

Mejor acabado que perfecto, eso es aplicable al proceso de escritura, al de corrección y, por supuesto, también al de maquetación. Una buena maquetadora dará lo mejor de sí para que, tras maquetar una novela, esta quede perfecta. Pero la perfección no existe.

Por ejemplo, si, como yo, escribes párrafos cortos, y te queda una viuda o una huérfana, lo tienes muy crudo para arreglarlo. No siempre va a ser posible, porque lo que arreglas por un lado lo empeoras por otro.

Hay que ser conscientes de que las limitaciones, muchas veces, más que del maquetador, han sido del escritor que, lógicamente, cuando escribe no se pone a pensar en si debería escribir una línea más no vaya a ser que la maquetación quede horrible.

En ese aspecto soy muy práctica y acepto que la perfección no existe. Y, que a veces, más vale tener salud que razón.

¿Cuánto cobra un maquetador?

Hay maquetadores que trabajan bajo presupuesto y otros que tienen tarifas fijas. No considero que una cosa sea mejor que otra, porque creo que un buen profesional pondrá todo su empeño con el precio que estima justo. Lo más importante es que el maquetador te dé confianza. Y, si tienes buenas referencias, mejor que mejor.

El proceso de publicación de una novela es complejo, casi tanto como escribirla. Por eso contar con buenos profesionales es algo esencial. Porque, al final, tú, lector, puedes encontrarte una errata o una línea fuera de lugar. Si es así, no será porque no lo hayamos trabajado, porque yo, junto con este equipazo del que me he rodeado, he revisado todo una y mil veces. Si hay algo que se pueda mejorar será un fallo (porque fallos los tenemos todos), pero no será por falta de trabajo.

Por eso saber lo básico sobre cómo maquetar una novela es imprescindible para todo escritor y, tanto si vas a autopublicar como si no, deberías conocer los pormenores.


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1 comentario en “Cómo maquetar una novela: lo que nunca te han contado”

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