Cómo pulir tu novela en 70 trucos

Cómo pulir tu novela en 70 trucos

Todos lo que escribís lo sabéis: corregir es un coñazo, hablando mal y acabando pronto. Los que contamos historias lo hacemos para sumergirnos en ellas, en su mundo, imaginar otras vidas y otras situaciones, vivir distinto y, sobre todo, entretenernos y entretener a otros. Así que cuando soñamos con ser escritores nadie nos dijo que para que una historia quedase medianamente decente tendríamos que corregirla, y pulirla, ir párrafo por párrafo; palabra por palabra; escena por escena; buscar incoherencias en la trama o en los tiempos verbales, destrozar personajes que hemos creado con mucho esmero pero que, en realidad, no pintan nada; y todo eso que nunca nos apetece hacer a los que escribimos. Pero hoy te traigo la respuesta definitiva si quieres saber cómo pulir tu novela.

Para mí aprender cómo pulir tu novela es algo fundamental. De nada vale contar la historia más increíble del mundo si muchas expresiones están trilladas. O si el lector se pierde entre tanta falta de ortografía que se nos ha colado en un momento de explosión creativa. Si trabajas con una editorial, lo lógico es que ellos tengan su propio corrector que revise su texto. Pero si trabajas solo y no cuentas con el dinero necesario para poder contratar uno, no te desesperes. Hay muchas cosas que puedes hacer por ti mismo para mejorar la calidad de tu libro.

Libro sobre escribir de Gabriella Campbell

Si no sabes cómo enfrentarte a tu texto para corregirlo, no sólo ortográficamente, sino también a nivel de historia, personajes, tramas y demás; te voy a recomendar un libro que te será de utilidad: 70 trucos para sacarle brillo a tu novela, de Gabriella Campbell.

Este libro empieza, en su primera parte, por cosas muy básicas como algunas reglas ortográficas, truquillos muy efectivos para evitar los errores más comunes; para seguir en un segundo momento con técnicas que nos permitirán analizar y mejorar el contenido propio de la novela; y que nos enseñarán cómo conseguir que cada parte brille por si misma.

Me gustó, en especial, la técnica para comprobar qué tipo de escenas predominan más en tu novela, si hay suficiente acción o si es un texto que se queda muy estancado por momentos; no la conocía y me ha parecido interesante.

También le presté mucha atención a cómo hacer buenas descripciones sin que sean recargadas y lograr que aporten realmente algo.

Este libro puede leerse de una sentada, porque no sólo enseña, sino que también divierte; si conocéis a Gabriella sabéis que con ella se aprende y se ríe a la vez; y este manual tiene su sello, su voz y, en definitiva, su marca personal por todas partes.

Pero también puede leerse por partes, con tu novela delante, a medida que vas corrigiendo. Te servirá de guía en el proceso y será el mapa que podrás tener al lado para aprender cómo pulir tu novela y no perderte en el tedioso mundo de la corrección.

En definitiva, lo recomiendo totalmente. Y si aún no ha quedado claro que deberíais leerlo, aquí dejo el enlace a su blog, donde tenéis artículos gratuitos y muy útiles sobre escritura y donde podréis entender por qué Gabriella es alguien a tener en cuenta y de la que aprender mucho.

Y vosotros, ¿conocíais a Gabriella? ¿Habéis leído algún libro sobre consejos de escritura o de corrección que os haya sido útil? ¿Qué es lo que más os interesaría saber sobre este tema? Os espero en los comentarios.

16 comentarios

  1. Buen post!!
    Es cierto que, a veces, la corrección se puede eternizar hasta el punto de hacer que desaparezca por completo lo que has escrito con tanto esfuerzo.
    Gracias por la recomendación . Tomo nota.
    Y felicidades por el blog y por la publicación de la novela. La leeré.
    Un saludo
    Un saludo

  2. Es cierto Juan Carlos, en ocasiones, cuando escribimos, sentimos que no debemos perder tanto tiempo en la corrección, pero lo cierto es que es necesario.

    Y en lo que toca a la segunda parte de tu comentario, ¡muchas gracias! Espero que me cuentes qué te ha parecido la novela si te decides a leerla.

    Biquiños!

  3. Corregir es como limpiar la taza del WC: nadie quiere hacerlo, pero sabes que te va a tocar. Aunque reconozco que a veces hasta me gusta llegar a un párrafo totalmente sobrante y decirle a mi antiguo yo: "hala, a la mierda" y borrarlo sin compasión. El libro no lo conocía, pero sí a la autora y su blog. Ni qué decir tiene que en cuanto leí esta entrada el libro acabó en mi kindle en menos que canta un gallo (esto tal vez debería repasarlo; lo del gallo está demasiado trillado).

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