El cansinismo en redes que mata la creatividad

El cansinismo en redes que mata la creatividad

Seguro que todos los que estéis leyendo este post habréis sufrido alguna vez el cansinismo en redes. Y lo habréis sufrido por cosas tan típicas y manidas como estas:

– Compra mi libro.

– Sígueme y te sigo y compra mi libro.

– Un thriller frenético que no te dejará indiferente.

– Te arrepentirás de no haberla leído.

– No podrás parar de leer hasta el final.

– Puede que te pierdas el fenómeno del momento.

– Encontrar una novela igual es imposible.

Todos esos libros anunciados así son leídos incluso por gente que no es familia del autor. Y a mí me dan una pereza infinita. Si son escritores y, supuestamente, saben llegar al lector a través de las palabras, ¿por qué no se esfuerzan más en las palabras que escogen para la promoción y la sinopsis?

En el artículo publicado en Excentrya la semana pasada, Storytelling para escritores, Jaume lo explicó mucho mejor y de manera más detallada que yo. Así que no voy a repetirme en el gran número de cosas acertadas que él dijo, solo voy a contaros que a mí, encontrarme con todo esto en las redes me desanima.

A veces uno no entiende por qué hay grandes escritores que se esfuerzan y pasan más desapercibidos que aquellos que hacen todo siempre igual, y por igual quiero decir igual de mal. Supongo que hoy reflexiono sobre esto porque estoy teniendo un lunes más pesimista, uno de esos en que no tengo paciencia para aguantar las peticiones de «comparte mi libro» de gente que no me conoce; ni peticiones de «comparte mi libro» de novelas que tienen faltas de ortografía hasta en la sinopsis; ni comentarios de personas que intentan darte lecciones a todas horas cuando ellos tienen un blog en el que ni siquiera se puede entrar porque, a parte de hablar solo de su libro, intentar leer su página hace que duelan los ojos.

Intento ser amable con todo el mundo, incluso en esos días que tengo un humor de perros y poca paciencia, como hoy; pero qué difícil me lo ponen a veces, de verdad.

Autores del mundo: dejad el cansinismo en redes a un lado. Que tengáis un libro publicado no dice nada si luego a diario no sabéis hilar más de dos frases sin apedrear el diccionario; o si no sois capaces de demostrar modales cuando habláis con alguien que no conocéis de nada. Así que, ¿por qué no probáis a practicar la buena escritura incluso cuando lanzáis un simple saludo?

21 comentarios

  1. Dios… cada vez que te leo me enamoro de ti… ¡Bravo! Yo ya me acordé de todos sus muertos… Pero es que hay que ver el percal que pulula por las redes. Publico un artículo con malas prácticas en Twitter, una de las cosas que comento es lo horrible que queda compartir tu contenido sin mencionar… Acto seguido comparten tu artículo 400 veces sin mecionarte… La gente, simplemente, es idiota.

  2. Son cargantes.
    Y lo peor de todo es que se crean una cuenta por libro, y creen que somos gilipollas (¿puedo usar la palabra "gilipollas" en tu blog?) y no nos damos cuenta.
    Cansinos no. Lo siguiente.
    Prefiero depilarme las ingles a soplete que leer dos líneas de sus libros.

  3. Buen desahogo. El otro día recibí un mensaje en Facebook de un autor que, según decía, leía mi blog y le encantaba. Bueno, después de eso, y creo que de manera textual, decía que necesitaba reseñas de su libro, que me dejaba el enlace de compra en Amazon y, quizá por remordimiento, me preguntaba si yo tenía algún libro publicado. Por curiosidad, pinché el enlace. Un manual para aprender surf. Tal cual. Te prometo que estuve revisando mis publicaciones para comprobar si en alguna existía la más mínima indicación de que pudiera tener algún interés en dicho deporte. En fin… De todas formas, creo que el debate podría situarse un poco más allá. Desde luego que pedir que compartan tu libro, o a un booktrailer para que se haga viral (esta petición también la he visto) es algo que no se puede hacer. Simplemente por dignidad. Pero también es cierto que los canales para dar visibilidad a tus obras son muy escasos. En la práctica, solo comunidades de escritores noveles. Y pensar que ese público sea comprador es algo menos que ilusorio.
    Nos encanta compartir nuestros textos, recibir comentarios, en la misma medida que nos da pereza hacer la recíproca. Hay comunidades, que llamo fantasma, en la que los autores se dedican a compartir su anuncio, sin prestar el más mínimo interés en el del otro. Y aquí, pienso, da igual que se haga como denuncias en el artículo, o que se utilice un Storytelling o lo que sea. El autor novel quiere que se compre su libro, no comprar el de otro. De hecho, en mi blog suelo hacer una reseña al mes de alguna obra de un autor novel (por coherencia: si pido una oportunidad a mi libro, por lógica debo dar la misma a los demás) A lo que voy esa sección es, de largo, la menos leída, la menos comentada y la menos compartida. ¿Por qué? ¿Verdad que si se tratara de la reseña de nuestro libro nos gustaría que fuera comentado? ¿Por qué entonces no comentas o muestras interés con el libro de alguien que se toma en serio su obra?
    Quizá es un punto de envidia o de competencia mal entendida. Eso existe en los escritores consagrados ¡no va a haberla en los principiantes!
    De todas formas, más que el anuncio compulsivo o la petición grosera para la compra del libro me molestan los votos y los seguimientos que solo tienen como interés el llamarte la atención. Ni te han leído, ni te han comentado, ni has tenido más conocimiento de ese autor que ese voto o seguimiento (en esto el Analytics no miente, y sabes sí, quien te ha dado un más uno, ha entrado en el blog o no).
    El año pasado publiqué mi primer libro de relatos y creé un blog del libro. Pienso que fue más fruto de un entusiasmo excesivo que otra cosa, pero en ocasiones es bueno hacer y equivocarte que no hacer. Es un error porque al ser un espacio destinado a la promoción del libro parece que quien entre en él y deje algún comentario sienta la obligación de comprarlo aunque sea por compromiso. El resultado: no entra ni Dios, o al menos nadie muestra su presencia allí.
    Vaya, me animé y casi me ha salido una entrada. Pero bueno, tu reflexión es una de esas pocas oportunidades para mostrar opiniones personales. No conocía tu blog, me quedo curioseando un rato. ¡Saludos!

  4. Sí, casi una entrada David, pero muy buena entrada, así que muchísimas gracias por tu comentario.

    Como bien dices, es mejor equivocarte por hacer que por no hacer, pero tú puedes equivocarte haciendo un blog de tu libro, lo que no puedes es equivocarte asediando a la gente con peticiones y sin ninguna educación, eso es lo que diferencia a alguien que se equivoca como nos equivocamos todos, que a alguien que está en este mundo porque tiene que haber de todo.

    Me parece estupenda esa sección de comentar el libro de un autor novel una vez al mes, creo que es muy interesante y que todos deberíamos aprender de ello.

    Biquiños, y muchas gracias por comentar 🙂

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