¿Quién fue el asesino del Zodiaco?

asesino del zodiaco

¿Crees que la realidad supera a la ficción? Yo estoy convencida de ello, no hay más que echar un vistazo a las noticias de sucesos para comprobarlo. Pero no me refiero solo a la actualidad, sino a crímenes de nuestra historia reciente que aún a día de hoy siguen suscitando curiosidad entre la gente. Uno de esos casos es el del criminal conocido como asesino del Zodiaco.

Tal mes como este, pero en 1969, una pareja que se encuentra en un descampado en el interior de su coche es atacada a punta de pistola por un desconocido. Solo uno de ellos sobrevive.

Lo que podría ser un crimen destinado a caer en el olvido se hace patente en la sociedad cuando el asesino envía unas cartas a los periódicos de San Francisco reclamando la autoría.

En esas cartas exigía la publicación de los mensajes cifrados que las acompañaban bajo la amenaza de que, de no hacerlo, seguiría matando. Retaba a la gente a descifrar su contenido intentando, en mi opinión, demostrar su superioridad. Aunque los periódicos cumplieron su parte, los crímenes continuaron.

En su momento se barajó la posibilidad de que sus víctimas fuesen más de treinta, pero los investigadores solo pudieron relacionarlo con siete de ellas (de las cuales dos sobrevivieron).

Zodiac llevó a cabo sus crímenes en un periodo corto de tiempo, crímenes que pueden considerarse perfectos, ya que nunca lo pillaron. Todavía a día de hoy siguen apareciendo nuevas teorías sobre su identidad.

Este asesino era uno de esos que buscan notoriedad. El afán de protagonismo suele ser un punto a favor para encontrar a un criminal, pero no fue así en este caso. Zodiac se cuidó muy mucho de no ser descubierto a pesar de todos los contactos con la prensa que llevó a cabo.

Como te decía, las teorías son muchas, pero en su momento había una que pisaba con más fuerza. El sospechoso principal de la policía era Arthur Leigh Allen, un hombre siniestro y solitario que vivía en una auto caravana rodeado de animales salvajes y suciedad.

En alguna ocasión había hablado con sus compañeros de trabajo sobre la posibilidad de matar; las fantasías relatadas tenían muchas similitudes con los crímenes de San Francisco. Y, como guinda, tenía un reloj de la marca Zodiac.

Allen estuvo en el punto de mira durante mucho tiempo. Intentaron demostrar por todos los medios que era el asesino en serie que andaban buscando. Por ejemplo, le sometieron a una prueba caligráfica que no resultó ser concluyente. El hecho de que más tarde saliera a la luz que era ambidiestro no ayudó a que esa prueba fuese suficiente para descartarlo como sospechoso.

Robert Graysmith, un caricaturista del San Francisco Chronicle, se involucró tanto en el caso que empezó a investigarlo por su cuenta con la intención de escribir un libro. Llamó la atención de Zodiac hasta tal punto que éste realizaba llamadas siniestras a su casa, donde el periodista solo podía oír su respiración.

Cuando Allen murió Graysmith dejó de recibir esas llamadas. Esto, unido al hecho de que en en la época en que Allen se encontraba en prisión (cumpliendo dos años de condena por un crimen sexual infantil), no se cometió ningún asesinato por parte de Zodiac ni se recibieron más cartas en su nombre, reforzó la teoría de Graysmith de que Allen y Zodiac eran la misma persona.

¿Era Arthur Leigh Allen el asesino del Zodiaco? Esa es la pregunta que el director David Fincher nos tralada a través de la película Zodiac.

¿Mi opinión? No puedes condenar a alguien basándote en pruebas circunstanciales, como todas las que rodeaban a Allen. Yo me inclino más por pensar que el verdadero asesino del Zodiaco era alguien que lo conocía y que se inspiró en él para crear a su álter ego. Pero por otra parte, ya sabes lo que dice el refrán: «cuando el río suena…».

¿Te atreves a ver la película y contarme tu teoría? Te espero en los comentarios.


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